ViCiones

"Cultura", by: - 6 mayo, 2014


De izquierda a derecha: Omar Medina, Genaro Ochoa, José Luis Saldaña, Paola Guzmán productora de la obra y Carlos Guzmán director de iluminación.

El pasado viernes dos de mayo dio inicio la temporada de la obra “ViCiones” en el Foro “A poco no” del centro histórico. Una obra totalmente fuera de lo común donde la improvisación fue la pieza clave de la puesta en escena y donde la imaginación acompañó a los actores y a la audiencia para aunarse en dos seres y vivir sus historias.

A pesar de algunas fallas técnicas que ocurrieron durante la puesta en escena, esta se realizó muy bien y a mi parecer ¿quién se fijaría en estas fallas con la gran actuación de los protagonistas? El elenco solo lo integraban dos personas, Omar Medina y José Luis Saldaña, además de la presencia de Genaro Ochoa, un músico que dio vitalidad a la obra y la ambientara según los momentos de esta.

Las historias solo tenían una cosa en común; en las dos se podía apreciar el reflejo de un detonador material, los objetos que eligieron del público, que hicieran ver los vicios y las virtudes de los protagonistas. Esta sería como su línea a seguir de las tramas de aquellas historias.

La obra inicia así: Tres hombres entran al foro, recibidos con el aplauso del público; la persona de en medio lleva cargando una “urna” transparente y las otras dos llevan unos carteles grandes. El hombre de en medio se aleja y se aproxima a un teclado ubicado en la parte izquierda del recinto mientras los otros dos enseñan a la audiencia los carteles; en ellos dan la bienvenida al público y le solicitan al mismo que deposite cualquier tipo de objetos en la urna.

La gente empieza a hacerlo de tal manera que la urna estuvo casi a la mitad. Los actores al ver que ya nadie dejara algo más, revisaron todas ellas para elegir una cada actor y así diera comienzo la obra. En la obra de ese día se utilizaron un anillo y un gloss para labios en forma de “matrioska” (una muñeca rusa).

Un foco azul y un foco rojo ubicados en los lados del escenario son los que llevaban el orden de la obra. El foco azul era para indicar la primera historia y el otro era para indicar la segunda, estos eran prendidos y apagados por los actores.

Había partes en la obra en las que una luz iluminaba una parte de arriba del escenario en las que había cuatro focos y la audiencia podía elegir qué era lo que querían que los actores hiciesen: un verso, un interrogatorio, un musical o una historia de vida. Al ser todo improvisado me sorprende la rapidez y la sencillez con lo que hacían cada una de las acciones, como si ya esto lo hubieran montado desde antes.

Resumiendo lo anterior creo que es una excelente obra para pasar un rato agradable pues en ella hay comedia, drama y hasta tal vez un musical a la elección del público. Si quieren mas información acerca de horarios, costos y la duración de la temporada la pueden buscar aqui . Recomiendo totalmente esta obra, no se arrepentirán de verla.

Por Alx Guzmán


Chaco

«Soy lo que soy y no me parezco a naiden…»

Personaje callejero, idealista y neurótico virtual; periodista incomprendido, músico desconocido y enemigo del monopolio; ya, ya, ya, no te cansas de ser tan genial, brutalmente honesto.

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